domingo, 21 de octubre de 2012

5ª CARRERA NOCTURNA DE TOLEDO

 
 
El 20 de octubre era una de las fechas marcadas en rojo en el calendario deportivo, se celebraba la NOCTURNA DE TOLEDO. Este año presentaba novedades en el recorrido, así como en los puntos de salida y llegada, pasando de la Plaza del Ayuntamiento a la de Zocodover. Gracias a la ilusión y dedicación de Rubén Lozano y un nutrido grupo de colaboradores, se puso en marcha la edición de este año con una buena organización que permitió disfrutar a todos los que nos animamos a enfrentarnos al recorrido.
A las 8,30 horas de la ya noche toledana, más de 1000 galgos corredores nos encontrábamos en la línea de salida, entre ellos, y como no podía ser de otra manera, una nutrida participaciòn de las y los ToleTole.
La agradable temperatura del momento hacía presagiar que sería una noche de disfrute deportivo en la que hasta desaparecerían las molestias y pequeñas lesiones con las que partían algunas de nuestras compañeras.
Y nada más darse la salida, comenzó el disfrute, subida al Alcázar para empezar. A partir de ahí un precioso recorrido por todo el casco antiguo, las calles más transitadas y las que menos. Calles llenas de arte y encanto: Cobertizos, Judería, Bulas, De la Plata, .... calles llenas de historias y leyendas: Alfileritos, De la Mano, Tránsito... y calles repletas de gentes animando a los locos del pantalón corto.
Recorrido inigualable y duro con contínuas subidas y bajadas sin descanso, en el que tuvimos incluso que subir alguna cuesta que no estaba prevista en el itinerario y que lo hizo aún más duro.
Pese a ello todos disfrutamos, cada uno a su ritmo, del incomparable escenario deportivo y llegamos a meta con la alegría de haber superado la dura y preciosa prueba a la que la entregada organización nos había sometido. Lo de menos es el resultado (el sprint final fue precioso según me comentaron los que lo vieron, yo no, yo iba algo más atrás). Cada uno llegó cuando y como pudo, pero todos contentos y ya pensando en nuevos retos, como la San Silvestre o la Nocturna del próximo año para la que ya queda menos.
Tras la carrera nos dirigmos a una cercano bar donde celebramos el cumpleaños de nuestra más joven y animosa compañera, que nos invitó con gran alegría de los gorrones. Y como colofon alguien se presentó con unos buñuelos para terminarnos de endulzar la noche perfecta.
Y después de tanto gozo solo nos queda felicitar a la organización por su trabajo y acierto y a los corredores por su esfuerzo.















Hasta la próxima que será en Fuensalida, y así al tiempo que corremos, nos compramos unos zapatos de la nueva temporada.

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